viernes, 28 de septiembre de 2007

El ajedrez y Yo

Este post viene de historia, y es sobre unas de mis pasiones… el ajedrez.


No recuerdo bien cuando fue que mi padre me inculco el gusto por el ajedrez, pero seguro que fue de muy pequeño.
Mis primeros contactos los recuerdo de muy pequeño cuando mi padrino Jorge venia a jugar a casa con mi padre y Yo les acomodaba las piezas antes que empezaran a jugar.
Recuerdo verlos horas y horas ahí sentados mirando el tablero y cada tanto moviendo alguna pieza sin emitir ninguna palabra mientras tanto.
No se muy bien porque pero todo ese “espectáculo silencioso” me fascinaba.


Una cosa que hizo mi padre que para mi fue notable aunque alguien pueda decir que no es recomendable fue nunca dejarme ganar.
Seguramente en algún momento me regalaba alguna pieza para hacer el partido más interesante, pero al final él siempre terminaba ganando.
Porque digo que es fue bueno es porque hasta el día de hoy recuerdo el día que le gane mi primer partido.
Fue en un verano en Marindia, en una casa llamada rancho alondra, donde solíamos veranear.
Los nervios que sentía a medida que me iba dando cuenta que podía ganar y la alegría que sentí en el momento que vi el jaque mate fueron indescriptibles.
Seguramente mi padre sintió la misma alegría al ver como su alumno lo había vencido usando los conocimientos que le había dado, aunque no lo demostró :)


A partir de ese momento, mi pasión por el ajedrez fue creciendo y llego el momento de leer sobre el tema.
Aperturas, finales, desarrollo.. todo libro que pasaba cerca mío sobre el tema lo devoraba (no había internet en esa época).


Mas tarde formamos junto con mi padre, mi padrino y un amigo de mi padre (Meijon) un grupo que nos reuníamos todos los jueves por la noche a jugar entre nosotros.
Cada jueves nos reuníamos en una casa distinta y nos quedábamos hasta tarde jugando y comentando cada una de las jugadas del otro tablero en secreto para que los que estaban jugando no escucharan de las grandes jugadas que veíamos desde afuera.
Eso duró hasta que Meijon se fue para España; a partir de ahí ya pasamos a jugar en forma mas esporádica.


Pero llego el momento de internet… Un día navegando encontré un sitio interesante de ajedrez por correspondencia que parecía ser la solución para volver a jugar entre todos sin problemas de tiempo y espacio.
Convencer a mi padrino fue fácil (es gran fanático de internet), convencer a mi padre no lo fue tanto aunque finalmente lo logré.
Así que si alguien quiere unirse, el sitio se llama http://redhotpawn.com/ y mi usuario es iroqueta, el de mi padre cjroqueta y el de mi padrino abu1502.


Bueno, el post ya me esta quedando largo así que termino contando que le estoy enseñando (así como lo hizo mi padre desde chico) a jugar a mi hija Sol.
Ella es muy chica, tiene 3 años, pero ya aprendió a colocar las piezas en su lugar.Aun no esta muy interesada a aprender los movimientos de cada una de las piezas, sino que mas bien ella inventa su propio juego, pero cada vez que saco el tablero y las piezas del armario se pone muy entusiasmada.
De algo estoy seguro y es que voy a hacer lo mismo que hizo mi padre con migo y no la voy a dejar ganar hasta que lo logre por méritos propios :)

1 comentario:

Fede dijo...

Muy bueno!!!, yo en una epoca me dedicaba a jugar, incluso fui con un amigo al Seminario donde se daban palizas con el Ajedrez. Hace tiempo que no juego, asi que estoy muy desentrenado. Hace un par de meses mi hijo (5 años) me comento que jugaban al ajedrez en la escuela, lo cual me sorprendio (gratamente). Tal vez ya sea hora de retomar el juego. Cuando chico vi jugar al ajedrez por correspondencia (correo normal), también radio aficionados que jugaban a la distancia (todo esto antes de la era de Internet)